Seguimos igual.

Pasan los meses y me voy acercando a los 40.  A mi alradedor, últimamente, parece que solo hay chicas embarazadas, segundos embarazos.  Y miro, miro con enviadia, ¿por qué yo no?, ¿qué hay en mí que impide que ese óvulo se fecunde, se haga fuerte y cree una vida?.  No lo sé.  Me convenzo, “no importa, así podré dedicar más tiempo a Zoe, así no tendré que pasar de nuevo por esas interminables noches sin dormir”, pero a quién quiero engañar, si empezar de nuevo es precisamente lo que yo quiero.

Quiero sentir como mi barriga crece, quiero ver de nuevo mi cara hinchada, mi cuerpo desconocido, pero precioso con su nueva forma.  Echo de menos esa fatiga cómplice por esos olores, supuestamente fuertes.  Echo de menos ese pujo, echo de menos ese dolor tan característico que al final te trae la mayor felicidad.

Veo las fotos de Zoe, de cuendo era bebé, mi niña creció y ya no es bebé.  En dos meses empezará el colegio, deberá ser un poco más autónoma y la separarán un poco más de mí y yo sentiré que se desgarra mi piel, sentiré que aquello que me pertenecía, mi bebé, ya no me pertenece. No podré rodearla ni esconderla en mis brazos, no podré olerla mientras la amamanto.  Hoy, cuando la llevaba a la guardería me dijo que quería que la mamá de Noa la recogiera otra vez, yo grité desesperada “¿por qué?”, pues porque mi niña se hace mayor.

Y por todo eso necesito otra vez crear otra vida, necesito parir otra vida, necesito ser bendecida otra vez por el don de la maternidad. Y no sé por qué no puedo.  Porque cuanto más deseas algo más difícil es conseguirlo.

¿Por qué?

 

Anuncios

28/05/2012

Zoe, tiene ya tres años y cuando la miro ya no veo a una bebé, si no a una niña pequeña ¡qué bien!, mi niña crece, pero qué pena dejar de poder tener en tus brazos a una bebé, dejar atrás esa maravillosa sensación de arropar a un bebé.

Quiero seguir sintiendo esa sensación, quiero volver a sentir esa sensación, quiero volver a ver mi barriga crecer, añoro o envidio a aquellas mujeres que en este mismo momento están cumplidas, que en este mismo momento tienen están viviendo la maravillosa experiencia de empujar para traer otra vida.

Por eso estoy intentando quedarme embarazada, pero parece ser que las estrellas no están muy bien situadas para permitir mi concepción, ayer mismo me bajó la regla, otra vez.  Me pregunto por qué hay mujeres que a la primera de cambio se quedan embarazadas y yo, a mí, me cuesta tanto, será que pongo tantas ganas que no consigo nada, no sé.  Pero siempre tengo la sensación de que cuando deseas mucho algo no sucede o bien que tarda más en suceder.

Todos los meses cuento cuáles son mis días fértiles, pero debo contar mal porque no cuaja en mí aquello que debe cuajar.  Sé que me quedaré embarazada, sé que sucederá, ¿pero cuándo?, ¡ah!.  No debo venirme abajo, no debo flaquear, debo ser positiva y convencerme que lo que sucederá, sucederá.